domingo, 12 de abril de 2015

Lucha contra la discriminación de la mujer


Las mujeres constituyen la población más pobre del mundo y el NÚMERO de mujeres que viven en CONDICIONES de pobreza rural ha aumentado aproximadamente el 50 por ciento desde 1975. Las mujeres realizan dos tercios de las horas laborales de todo el mundo y producen la mitad de los alimentos mundiales; sin embargo, éstas perciben únicamente el 10 por ciento de los ingresos mundiales y poseen menos del uno por ciento de la propiedad mundial1. La violencia contra las mujeres prevalece a una escala inconcebible en todo el mundo y en todas las culturas, y el acceso de las mujeres a la justicia suele estar caracterizado por obstáculos discriminatorios, tanto en la ley como en la práctica. Las formas múltiples de discriminación por motivos de género y otros factores como raza, etnia, casta, discapacidad, personas afectadas por el VIH/SIDA, orientación sexual, e identidad de género hacen a las mujeres más vulnerables a las dificultades económicas, la exclusión y la violencia.

En algunos países, las mujeres, a diferencia de los hombres, no pueden vestirse a su gusto, ni pueden conducir un vehículo, ni trabajar de noche, ni heredar bienes o atestiguar en los tribunales. La amplia mayoría de leyes que son expresamente discriminatorias y que están vigentes están relacionadas con la vida familiar, y algunas limitan el derecho de la mujer a contraer matrimonio (o el derecho a no contraer matrimonio en caso de matrimonios prematuros forzados), así como el derecho a DIVORCIARSE y volverse a casar, lo cual propicia las prácticas maritales discriminatorias, como la obediencia de la mujer y la poligamia. Las leyes que estipulan de manera explícita la “obediencia de la mujer” todavía gobiernan las relaciones maritales en muchos ESTADOS.

El ordenamiento jurídico internacional de los derechos humanos prohíbe la discriminación por motivos de sexo y contempla garantías para que los hombres y las mujeres puedan disfrutar en condiciones de igualdad sus derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales

Treinta años después después de que la Convención entró en vigor, el reconocimiento y el disfrute de los derechos en condiciones de igualdad respecto al hombre todavía continúa siendo ilusorio para una gran cantidad de mujeres en todo el mundo. Aunque la Convención ha sido ratificada por 186 Estados, ésta contiene una cantidad sin precedentes de reservas que se han hecho a los artículos principales, como los artículos 2 y 6, los cuales tienen repercusiones en la vida PERSONAL y familiar de las mujeres y las niñas.

A pesar de que la Convención exige a los Estados que la han ratificado a eliminar la discriminación contra la mujer “por todos los medios apropiados y sin dilaciones”, son muchos los Estados que todavía conservan de manera generalizada sus leyes discriminatorias, lo cual revela que el ritmo de las reformas que favorecen a la mujer es muy lento. 

sábado, 11 de abril de 2015

Ser mujer en distintos países del mundo

Lejos de considerar a la mujer como un ser humano con dignidad, son vistas como objetos de compra y venta e instrumento de satisfacción del deseo sexual
En India, por ejemplo, las niñas son obligadas a casarse desde los 10 años, también son explotadas y maltratadas como esclavas domésticas. Los datos estadísticos que muestra la investigación reportan que 44.5 por ciento de las niñas se casan antes de los 18 años y solo en el año 2010 fallecieron 56 mil mujeres por maternidad.
Otro país considerado la peor potencia para ser mujer es Arabia Saudita. Aquí la mujer es simplemente “ciudadano de segunda clase”, tienen prohibido conducir y frente a la corte el testimonio de un hombre equivale al de dos mujeres.  Influye además que la mayoría de la población es de religión musulmana y por tanto las mujeres llevan el cabello cubierto, en ocasiones la túnica les cubre brazos, dedos y hasta el rostro. En años recientes se han logrado avances de igualdad como el derecho al voto; sin embargo, la mujer saudita aún vive bajo las reglas varoniles.
Otro de los temas que afecta fuertemente a las mujeres es la violencia sexual, de la que pueden existir varias formas: Tráfico, acoso, tortura y hasta explotación sexual. Según la encuesta, el 90 por ciento de las mujeres de Indonesia ha sufrido acoso sexual y añade un dato más  alarmante: 1 mujer muere cada hora en el parto. En Sudáfrica, por ejemplo, las mujeres padecen -con el índice más alto- las tasas de violencia sexual lo que provoca la transmisión del VIH SIDA. No tienen derecho a atención médica gratuita.
El documento también golpea a México mostrando varias formas de maltrato hacia las mujeres. Establece que domina la cultura del “machismo”, termino donde el hombre obliga a la mujer a quedarse en casa solo para hacer las tareas del hogar. 
A los países anteriores le siguen RusiaChina y Brasil, que con una visión casi de militar depositan orden y otorgan solo ciertos beneficios a las mujeres. Corea del Sur se encuentra en la posición número 10, poseen un gran avance en infraestructura tecnológica y científica, pero la investigación indica que las madres viven estresadas porque la ley no les otorga suficiente tiempo después de tener un bebé.

Las mujeres no tienen recursos para hacer frente a la discriminación que sufren en todos los aspectos de su vida

- Situación "inaceptable". El informe considera "inaceptable" que se mantengan "leyes discriminatorias en todo el mundo" pese a que hace ya 25 años que se adoptó la Convención para la Eliminación de Toda Forma de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, en sus siglas en inglés) de Naciones Unidas. La han ratificado 181 países (algunos con reservas y quedan fuera EE UU o Sudán).
- Violencia legal. "En algunos casos, las leyes admiten directamente la violencia contra las mujeres, por ejemplo, permitiendo los llamados 'delitos en nombre del honor' o admitiendo esa cuestión como atenuante", señala el informe, que cita el caso de Líbano. También se refiere a Guatemala, donde "la ley permite la suspensión de la condena si el violador se casa con la víctima". En Nigeria el Código Penal permite que los maridos "utilicen la violencia física para 'regañar' a sus mujeres siempre que no causen un "daño grave" y en algunos estados del norte se puede castigar a lapidación a una mujer por tener un hijo sin estar casada.
- Leyes de obediencia femenina. En países como Sudán y Yemen existen leyes de obediencia de la mujer. En el último la norma establece "que las mujeres deben estar disponibles para tener relaciones sexuales con sus maridos y que no pueden abandonar el hogar conyugal sin permiso". En la discriminación dentro del matrimonio también cita el caso de Chile, donde "el marido es el titular de la custodia de bienes conyugales".
- Poligamia y divorcio. El informe también incluye la poligamia, una práctica presente en países como Mali o Argelia. Añade que el Código de Familia argelino "limita los derechos de la mujer en el matrimonio al consentir la poligamia, ordenar la obediencia de la mujer y restringir las causas de divorcio para las mujeres". Añade que "en Israel, a diferencia de los hombres, una mujer judía no tiene derecho a divorciarse, tal y como estipula la ley rabínica y sanciona la ley estatal".
- Sin derecho a voto. En Arabia Saudí las mujeres carecen de derecho a voto y "no se les permite circular libremente si no es en compañía de un familiar próximo varón, ni siquiera para recibir atención médica urgente". Por otra parte, en Camerún el marido "decide si la mujer trabaja o no".

¿Quienes fueron las figuras clave en la lucha por el voto femenino en el mundo?

-Lydia Chapin Taft. La primera mujer que votó legalmente en EE UU. Lo hizo en 1756, en comicios locales.
-Mary Wollstonecraft. Figura pionera del feminismno británico, su obra Vindicación de los derechos de la mujer (1792), en el que exigía el sufragio femenino, es uno de los documentos feministas más importantes del siglo XVIII. 
-Julia Ward Howe y Lucy Stone. Fundaron en 1845 la Asociación Americana por el Sufragio Femenino. Trabajaron también por el derecho de los negros al voto, recorriendo todo EE UU. 
-Susan Brownell Anthony. Líder del movimiento estadounidense de los derechos civiles, durate la segunda mitad del siglo XIX viajó miles de kilómetros a través de EE UU y Europa (en carruajes, vagones, trenes, mulas, bicicletas, diligencias, barcos, transbordadores, trineos) y dio, durante unos 45 años, entre 75 y 100 discursos por año sobre el sufragio y el derecho de la mujer al mismo.
-Katherine Wilson Sheppard. (1847-1848). Principal representante del movimiento sufragista en Nueva Zelanda, que estaba inspirado en las ideas del filósofo británico John Stuart Mill . Gracias a su lucha, el entonces territorio británico fue el primero del mundo en reconocer el derecho de la mujer al voto. 
-Ellen Karolina Sofia Key. Escritora y feminista sueca (1849 –1926), fue una gran abogada del sufragio femenino y de la lucha por conseguir un mayor apoyo del Estado a la maternidad. 
-Emily Wilding Davison. Sufragista inglesa que, el 4 de junio de 1913, se arrojó a los pies de uno de los caballos que participaban en una carrera en el hipódromo de Epsom, ante miles de personas. En su chaqueta llevaba la insignia de las sufragistas. Murió cuatro días después como consecuencia de las heridas sufridas.
-Helen Kendrick Johnson. (1844-1917). Fue la principal y más influyente oponente al sufragio femenino en EE UU. Escribió varios libros y defendió ardientemente la necesidad social de que la mujer tenga una función separada del hombre y circunscrita a la esfera doméstica. En Gran Bretaña, los antisufragistas tenían en la antifeminista reina Victoria su principal referencia.
-Ralph Waldo Emerson. El famoso ensayista y poeta estadounidense (1803-1882) fue un gran defensor del sufragio femenino.
-Roula al-Dashtil. Activista kuwaití y una de las principales defensoras del voto femenino en el emirato árabe, que finalmente reconoció en 2005 el derecho de las mujeres a votar y a ser elegidas.

¿Y en España?

-Clara Campoamor. (Madrid, 1888 - Lausana, Suiza, 1972). Una de las madres del movimiento feminista y sufragista en España, fue también una de las primeras diputadas en las primeras Cortes de la Segunda República. Fue la principal impulsora de la aprobación del sufragio universal en España, logrando el voto femenino para las primeras elecciones de la República, así como la primera ley del divorcio. 
-Victoria Kent. (Málaga, 1898 - Nueva York, 1987). Otra de las grandes figuras del feminismo español, fue elegida diputada por el Partido Radical tras instaurarse la Segunda República, en 1931. No obstante, se opuso a la concesión del derecho de voto a las mujeres por creer que no era oportuno aún, y que lo emplearían en un sentido conservador: “Si todas las españolas fueran obreras o universitarias y estuvieran liberadas en su conciencia, yo me levantaría hoy frente a toda la Cámara para pedir el voto femenino”, alegó. 




Al menos 23 países mantienen leyes discriminatorias contra las mujeres.

Las mujeres aún no pueden ir a las urnas en países como Arabia Saudí. En Suiza o Andorra no se les permitió votar hasta los años 70.
En Arabia Saudí las mujeres siguen sin poder votar. En otros países, el derecho al voto femenino es sólo teórico o está limitado a cuestiones como el nivel de instrucción (en Líbano se exige a las mujeres el certificado de educación primaria, no así a los hombres). En Bután, por ejemplo, sólo se permitía hasta hace unos meses un voto por hogar, lo que, en la práctica, dejaba siempre en manos del hombre la decisión de acudir a las urnas. 
En algunos países de Europa, como Suiza o Andorra, el derecho al voto femenino no se reconoció hasta los años setenta. En Portugal no fue un derecho pleno hasta 1974. Las jordanas o las angoleñas tampoco pudieron acudir a las urnas hasta esta década.
La discriminación está en las actitudes familiares, en la cultura y la religión, pero también en el propio Estado. Todavía hay leyes que discriminan a las mujeres frente a los hombres. Cuando es el Estado el que discrimina, las mujeres por ley no tienen derecho a opinar, a decidir, a trabajar o a obtener justicia en pie de igualdad”.